En Morelia, autoridades atendieron una denuncia ciudadana que llevó al rescate de 21 animales en un domicilio de la calle Jesús Romero Flores, todos expuestos a condiciones insalubres, hacinamiento y desnutrición.
Entre los animales asegurados estaban ocho aves de corral, tres palomas, tres pericos, dos ninfas, un pájaro silvestre y cuatro perros, descubiertos en medio de basura, heces, vísceras de pollo y agua contaminada. Tras el aseguramiento, las aves fueron entregadas a la autoridad ambiental correspondiente, y los perros fueron trasladados a un refugio especializado para recibir atención. Las investigaciones siguen abiertas para determinar cómo se originó la situación y si hubo más implicados en el maltrato.
Este caso no es aislado. A principios de 2026, en la Ciudad de México más de 900 perros fueron rescatados del Refugio Franciscano, donde vivían en condiciones de abandono, hacinamiento y sin atención veterinaria adecuada; alrededor de 304 de esos perros fueron ubicados en un albergue en el Ajusco, otros en brigadas especializadas y cientos más siguen en proceso de atención y traslado. Este operativo también derivó de denuncias ciudadanas y movilizó a asociaciones civiles y voluntarios que clamaban por mejores condiciones para los animales afectados.
En el estado de Michoacán, en marzo de 2026 se reportó otro caso en La Piedad, donde 29 perros fueron rescatados de una vivienda donde se encontraban en abandono y desnutrición; incluso se localizó el cadáver de un canino en el lugar, lo que incrementó la indignación de vecinos y organizaciones de protección animal.
En Michoacán se reconocen a los animales como seres sensibles bajo su legislación, la realidad es que en muchas comunidades es que el abandono, confinamiento insalubre y el trato negligente siguen siendo frecuentes, y las denuncias no siempre derivan en acciones rápidas o sanciones claras.