Rescatista mexicano de 80 años lidera labores de búsqueda tras los terremotos en Venezuela
evangelio | 29 junio, 2026

Mientras continúan las labores para localizar sobrevivientes entre los edificios colapsados por los terremotos que devastaron Venezuela, un mexicano de 80 años vuelve a ocupar la primera línea de rescate. Se trata de Héctor Méndez, fundador de Topos Aztecas, quien suma una nueva misión humanitaria a cuatro décadas dedicadas a atender desastres naturales alrededor del mundo.

Méndez llegó a Caracas el pasado viernes acompañado de un equipo de rescatistas y perros especializados en búsqueda de personas atrapadas bajo estructuras colapsadas. Su experiencia en territorio venezolano no es nueva: participó en las operaciones tras el terremoto de Cariaco en 1997 y en el deslave de Vargas en 1999, dos de las peores tragedias naturales registradas en el país.

Ahora, enfrenta una nueva emergencia luego de los sismos de magnitud 7.2 y 7.5 ocurridos el miércoles pasado, que hasta el momento han dejado un saldo de al menos mil 430 personas fallecidas y miles de heridos, además de importantes daños en infraestructura y viviendas.

La historia de Héctor Méndez como rescatista comenzó tras el terremoto que sacudió a la Ciudad de México en 1985. En aquella tragedia buscó durante horas a su hermano entre los edificios derrumbados hasta encontrarlo con vida, una experiencia que marcó el rumbo de su vida.

A partir de entonces fundó Topos Aztecas, organización integrada por voluntarios especializados en búsqueda y rescate urbano que ha participado en decenas de emergencias internacionales.

En su uniforme lleva banderas de distintos países como Haití, Italia, Argentina, Estados Unidos y México, recuerdos de las misiones en las que ha colaborado. Para él representan la fraternidad que surge cuando diferentes naciones se unen para salvar vidas.

Las operaciones se concentran en Los Palos Grandes, una de las zonas más afectadas del municipio Chacao, donde edificios enteros colapsaron tras los terremotos.

Entre maquinaria pesada, polvo y estructuras destruidas, los binomios caninos de Topos Aztecas recorren los escombros en busca de señales de vida.

Méndez explica que los perros cuentan con una capacidad olfativa que les permite diferenciar la presencia de personas con vida y de cuerpos sin vida bajo toneladas de concreto, lo que facilita definir las zonas donde deben concentrarse los trabajos de rescate.

Cuando ya no existe posibilidad de encontrar sobrevivientes, la labor cambia de objetivo.

“Nos dedicamos a trabajar para liberarlos enteros. Te puedes tardar varias horas para quitarle un pedazo de concreto a un brazo para sacar el cuerpo con dignidad, completo, para entregárselo a la familia”, señala el veterano rescatista.

Topos Aztecas forma parte del contingente internacional que llegó a Venezuela para apoyar las labores de búsqueda y rescate. Equipos provenientes de más de diez países, entre ellos Brasil, Italia y El Salvador, colaboran con bomberos y autoridades venezolanas para localizar sobrevivientes y recuperar víctimas.

Al mismo tiempo, cientos de voluntarios se han organizado para instalar centros de acopio, distribuir agua, alimentos y medicinas, así como brindar apoyo a las familias que permanecen en albergues temporales.

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