La Reserva de la Biosfera Mariposa Monarca conmemora este 8 de julio el décimo octavo aniversario de su inscripción como Patrimonio Mundial de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), reconocimiento otorgado en 2008 por su importancia para la conservación de uno de los fenómenos migratorios más destacados del planeta.
El área natural protegida resguarda 56 mil 259 hectáreas de bosques de oyamel, pino y encino distribuidas entre Michoacán y el Estado de México, ecosistemas que cada invierno sirven de refugio a millones de mariposas monarca que recorren miles de kilómetros desde Canadá y Estados Unidos.
La Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas destacó que la reserva no solo protege a esta especie emblemática, sino que también conserva una amplia biodiversidad y aporta servicios ambientales como la captación de agua y la preservación de ecosistemas esenciales para la región.
Cada año, los santuarios de la mariposa monarca reciben a miles de visitantes nacionales y extranjeros atraídos por este espectáculo natural, considerado uno de los procesos migratorios más extraordinarios del mundo y un símbolo de la riqueza ambiental de México.