A menos de un mes del arranque de la Copa Mundial de la FIFA 2026, las expectativas de ocupación hotelera en las ciudades sede de México y Estados Unidos se han reducido considerablemente, luego de que asociaciones del sector reportaran cancelaciones masivas y una demanda menor a la prevista inicialmente.
La Asociación Estadounidense de Hoteles y Alojamiento (AHLA, por sus siglas en inglés) informó en un reciente reporte que las reservaciones en casi todas las ciudades estadounidenses que albergarán partidos del Mundial se encuentran muy por debajo de lo esperado, situación que, según representantes del sector, también se replica en México.
Meses atrás, un análisis de Deloitte proyectaba una ocupación hotelera superior al 80 por ciento en las tres sedes mexicanas del torneo: Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey. La capital del país aparecía como la plaza con mayor demanda debido a que recibirá cinco encuentros, incluido el partido inaugural.
Sin embargo, a 20 días del inicio de la justa mundialista, la Asociación Nacional de Cadenas Hoteleras de México ajustó sus previsiones y ahora estima una ocupación total de entre 60 y 65 por ciento. Además, de ese porcentaje únicamente alrededor del 20 por ciento correspondería a turistas que viajen específicamente por el evento deportivo.
En entrevista con ESPN, Enrique Calderón, integrante del Comité Consultivo y consejero de la asociación hotelera mexicana, explicó que desde diciembre comenzaron a detectar señales de una menor demanda tras las cancelaciones de reservaciones tentativas realizadas por la FIFA.
“En diciembre se realizaron las cancelaciones de varios bloqueos tentativos, lo que nos hizo dar cuenta que iban a utilizar mucho menos habitaciones de las que habían bloqueado. Todos vimos que íbamos a tener menos habitaciones de lo que habíamos considerado”, señaló.
El empresario indicó que la demanda hotelera se ha concentrado principalmente en los días de partido, con estancias cortas de apenas dos noches, lo que ha limitado el impacto económico esperado para el sector turístico.
“La demanda es en los días que hay partido, el día de juego en particular hay una demanda extraordinaria, pero son estancias de dos noches. Si la Copa del Mundo hubiera sido sólo en México o si los equipos estuvieran en cada plaza al menos dos o tres semanas, esas estancias serían de siete noches cada una”, explicó Calderón.
En Estados Unidos, la AHLA atribuyó parte del problema a la estrategia de reservaciones implementada por la FIFA, al considerar que el organismo generó una “demanda artificial” mediante el bloqueo masivo de habitaciones que posteriormente fueron canceladas, situación que además elevó temporalmente los precios y terminó afectando al mercado hotelero.