La propuesta de Cavatappi Pizza, restaurante ubicado en la colonia Escandón de la Ciudad de México, abrió una discusión sobre la forma en que se remunera al personal de los establecimientos. Su propietario planteó eliminar las propinas y aumentar 18 por ciento el precio de alimentos y bebidas para incorporar ese ingreso al esquema de pago de los trabajadores. (infobae)
La medida generó opiniones divididas. Algunos usuarios consideraron que conocer desde el inicio el precio final podría hacer más transparente el cobro, mientras otros cuestionaron que el consumidor termine pagando un incremento que debería estar contemplado en los costos laborales del establecimiento.
El cambio tendría un impacto directo en el menú. Una pizza de 190 pesos aumentaría alrededor de 34 pesos, mientras que una de 375 pesos tendría un incremento cercano a 68 pesos.
La discusión adquiere relevancia para un sector donde las propinas representan una fuente importante de ingresos para parte de los trabajadores. En México había alrededor de 618 mil personas ocupadas como meseros durante el primer trimestre de 2026, con un salario promedio cercano a 6 mil 830 pesos mensuales. La informalidad alcanzaba 65.3 por ciento entre estos trabajadores.
Datos del INEGI han documentado también la importancia de las propinas entre los meseros. Un registro señala que 56 de cada 100 recibían ingresos por este concepto, ya fuera como complemento de su salario o como única fuente de recursos. En 3.1 por ciento de los trabajadores subordinados y remunerados, las propinas representaban su único ingreso.
La propuesta de Cavatappi Pizza busca que el ingreso del personal no dependa de cuánto decida dejar cada cliente después de recibir el servicio. Sin embargo, usuarios cuestionaron si aumentar los precios es la mejor manera de garantizar mejores ingresos o si esa responsabilidad corresponde directamente al establecimiento.
En México, la propina no puede ser exigida por los restaurantes. La Procuraduría Federal del Consumidor ha señalado que es una gratificación voluntaria y que ningún negocio puede imponer un porcentaje determinado.
El planteamiento de la pizzería mantiene abierta la discusión sobre si el costo del servicio debe aparecer desde el inicio en el precio de los alimentos o continuar como una gratificación voluntaria para los trabajadores.