Autoridades estatales y federales retiraron 11 cámaras de videovigilancia instaladas de forma ilegal en Apatzingán, las cuales presuntamente eran utilizadas por grupos delictivos para monitorear movimientos de las fuerzas de seguridad.
El operativo fue encabezado por la Fiscalía General del Estado de Michoacán, en coordinación con la Secretaría de la Defensa Nacional, la Guardia Nacional y la Guardia Civil.
Las acciones se desplegaron en distintas colonias del municipio, donde se detectaron dispositivos colocados sin autorización en postes de energía eléctrica, infraestructura de telecomunicaciones y fachadas cercanas a puntos estratégicos, incluida la central camionera.
De acuerdo con las autoridades, este tipo de cámaras, conocidas como “parásitas”, suelen ser utilizadas para alertar sobre la presencia de corporaciones de seguridad y facilitar actividades ilícitas.
Los equipos fueron desinstalados conforme a protocolo y puestos a disposición del Ministerio Público, que se encargará de integrar la carpeta de investigación para determinar su origen y posible relación con hechos delictivos.
Este aseguramiento forma parte de operativos permanentes en la región para desarticular mecanismos utilizados por la delincuencia.