Más de 40 toneladas de basura, llantas, ramas, envases y otros residuos fueron retiradas del Dren Arroyo de Tierras como parte de las labores preventivas que se realizan en Morelia ante el inicio de la temporada de lluvias.
Los trabajos se concentraron en uno de los puntos donde el acumulamiento de desechos representaba un riesgo para el flujo adecuado del agua, situación que podría derivar en desbordamientos o afectaciones en zonas habitadas durante precipitaciones intensas.
La limpieza fue realizada con maquinaria especializada y personal operativo de distintas áreas municipales, que durante los últimos días han intensificado acciones de desazolve y mantenimiento en ríos, drenes y canales de la capital michoacana.
Las recientes lluvias registradas en Morelia han evidenciado nuevamente uno de los principales problemas que enfrenta la infraestructura hidráulica de la ciudad: la acumulación de basura en cauces y compuertas. De acuerdo con los reportes de las brigadas de limpieza, entre los residuos encontrados había neumáticos, plásticos, maleza, ramas y objetos de gran tamaño que dificultaban el paso del agua.
Una gran parte de las inundaciones urbanas no sólo está relacionada con la intensidad de las lluvias, sino también con el taponamiento de drenes y alcantarillas provocado por residuos sólidos arrojados en la vía pública y cuerpos de agua.
Además de las labores en el Dren Arroyo de Tierras, continúan los trabajos de limpieza en el bordo del Río Grande y en distintos espacios urbanos, incluyendo banquetas y guarniciones del tramo comprendido entre Guadalupe Victoria y Morelos Norte, donde también se busca retirar desechos y evitar que sean arrastrados por las corrientes pluviales.
Las acciones preventivas cobran relevancia debido a que la temporada de lluvias suele extenderse hasta octubre en Michoacán y cada año genera afectaciones en diversos puntos de Morelia, particularmente en colonias cercanas a cauces, drenes y zonas bajas.
Autoridades hicieron un llamado a la población para evitar arrojar basura en calles, barrancas y cuerpos de agua, ya que estos residuos terminan obstruyendo la infraestructura de drenaje y aumentan el riesgo de inundaciones durante las precipitaciones más intensas.