El Departamento de Justicia de Estados Unidos anunció este viernes la publicación de una de las mayores entregas de documentos relacionados con la investigación sobre Jeffrey Epstein, el financiero condenado por tráfico sexual de menores que murió en prisión en 2019. La revelación incluye más de tres millones de páginas de documentos, alrededor de 2 000 videos y 180 000 imágenes inéditas, como parte de un esfuerzo por transparentar los archivos del caso.
El fiscal general adjunto explicó que esta publicación representa el cierre de un proceso exhaustivo de revisión de registros que se remonta a décadas de investigación federal sobre Epstein, su entorno y las redes de abuso. Aunque cientos de archivos han sido liberados, muchos están redactados para proteger la identidad de víctimas y de investigaciones en curso.
En semanas recientes, la atención mediática se centró en figuras políticas y de alto perfil, incluyendo al expresidente Bill Clinton, tras publicarse fotografías y documentos en los que aparece asociado a eventos o lugares vinculados con Epstein. En archivos recientes, se incluyen imágenes de Clinton junto a Epstein o asociados de este, como Ghislaine Maxwell.
Aunque algunas fotografías lo muestran en contextos sociales con Epstein, las autoridades no han acusado formalmente al exmandatario de cometer delitos en este caso. Muchos de los documentos liberados son material social o de interacción en contextos no delictivos.
La serie de publicaciones se realiza bajo la Epstein Files Transparency Act, una ley que obliga a la justicia estadounidense a hacer públicos todos los registros de su investigación sobre Epstein y su red, salvo excepciones por motivos legales o de privacidad. Esta ley surge tras críticas por el manejo previo de los archivos, que durante años permanecieron en gran parte sellados o inaccesibles para el público.
La divulgación masiva de documentos ha provocado debate público y político. Algunos legisladores han pedido acceso a versiones sin censura, argumentando que los expedientes podrían contener evidencia que vincule a más personas con la red de Epstein. Otros defienden las redacciones, insistiendo en la necesidad de proteger a las víctimas.
Por ahora, la justicia ha limitado la apertura total de ciertos archivos para proteger la identidad de víctimas, información sensible o estrategias de investigación, y sigue abierta la posibilidad de que fiscales presenten cargos si se identifica evidencia creíble dentro de estos nuevos materiales.