Río Chiquito: inversión millonaria sin saneamiento ni resultados estructurales en Morelia
evangelio | 19 marzo, 2026

El parque lineal del Río Chiquito en Morelia, anunciado como una intervención integral para recuperar el cauce y generar un espacio público, acumula a diez años observaciones por sobrecostos, deficiencias constructivas y ausencia de obras clave que impedían resolver el problema de fondo.

El proyecto fue impulsado durante la administración municipal encabezada por Alfonso Martínez Alcázar y contemplaba la rehabilitación del entorno con andadores, mobiliario urbano y áreas recreativas. Sin embargo, desde su ejecución se señaló la omisión de componentes estructurales como el saneamiento del agua, la instalación de colectores sanitarios y medidas de mitigación ambiental, elementos indispensables para intervenir un cauce urbano.

El costo de la obra se convirtió en uno de los principales puntos de controversia. Regidores y actores locales documentaron que el precio alcanzó aproximadamente 68 mil pesos por metro cuadrado, una cifra que se colocó por encima de referencias habituales para este tipo de intervenciones y que abrió cuestionamientos sobre la integración del presupuesto.

Las revisiones institucionales confirmaron irregularidades. La Auditoría Superior de Michoacán reportó faltantes de materiales y deficiencias en la calidad de los acabados, mientras que la Secretaría de la Contraloría del Estado identificó inconsistencias administrativas por montos que oscilan entre 10 y 15 millones de pesos. A partir de estas observaciones se promovieron procedimientos y denuncias por posibles actos de corrupción que escalaron a instancias federales.

En términos operativos, el parque no modificó las condiciones del cauce. El Río Chiquito continúa recibiendo descargas residuales sin tratamiento, mantiene acumulación de residuos y genera malos olores en distintos tramos, lo que evidencia que la intervención urbana no estuvo acompañada de una solución hidráulica o sanitaria.

La obra permanece como un ejemplo de inversión pública centrada en superficie sin resolver la estructura del problema, en un punto donde el diseño urbano avanzó sin intervención ambiental, y donde las observaciones técnicas se mantienen abiertas una década después de su ejecución.

Comparte