Rusia acusa al fundador de Telegram de facilitar terrorismo y ordena su captura internacional
evangelio | 29 julio, 2026

El gobierno de Rusia acusó formalmente a Pável Dúrov, fundador y director ejecutivo de Telegram, de facilitar actividades terroristas y anunció que ha sido declarado en búsqueda y captura internacional, en una de las acciones más severas emprendidas por el Kremlin contra una plataforma digital de alcance global.

La acusación fue presentada por el Servicio Federal de Seguridad (FSB), que sostiene que Telegram permitió el uso de su aplicación para reclutar ciudadanos rusos con fines de sabotaje y terrorismoen el contexto de la guerra con Ucrania.

Según la versión oficial, un bot de citas conocido como “Daivinchik/Leo” habría sido utilizado por supuestos agentes de inteligencia ucranianos para contactar a jóvenes rusos y convencerlos de participar en ataques contra infraestructura y objetivos dentro de Rusia. El FSB asegura que 46 personas de entre 12 y 22 años fueron detenidas durante el último año en investigaciones relacionadas con estas actividades.

Las autoridades rusas afirman que Telegram no eliminó contenidos ni herramientas utilizadas presuntamente para organizar actos de sabotaje, fraudes cibernéticos y ataques violentos, por lo que consideran que la empresa incumplió obligaciones de cooperación con los organismos de seguridad.

Dúrov, de 41 años, reside actualmente en Dubái y posee nacionalidades francesa y emiratí. Hasta ahora no ha respondido públicamente a las nuevas acusaciones rusas, aunque en ocasiones anteriores ha defendido que Telegram cumple con las leyes aplicables y coopera con las autoridades dentro de los límites establecidos por la protección de la privacidad de los usuarios.

La medida reaviva un largo conflicto entre Dúrov y el Kremlin. El empresario abandonó Rusia hace más de una década después de negarse a entregar información de usuarios cuando dirigía la red social VKontakte (VK). Desde entonces, Telegram ha sido objeto de multas, intentos de bloqueo y presiones regulatorias por parte de las autoridades rusas, aunque la aplicación sigue siendo ampliamente utilizada tanto por ciudadanos como por funcionarios y medios vinculados al Estado.

El caso también se suma a los problemas judiciales que Dúrov enfrenta en Francia, donde desde 2024 permanece bajo investigación por presunta falta de cooperación en casos relacionados con actividades criminales realizadas a través de Telegram.

Telegram, fundada en 2013 y con más de mil millones de usuarios en todo el mundo, se ha convertido en una herramienta clave para la difusión de información, comunicación política y cobertura de conflictos armados, incluido el de Rusia y Ucrania, lo que ha incrementado el escrutinio de distintos gobiernos sobre sus políticas de moderación y privacidad.

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