El Kremlin confirmó y celebró la llegada a Cuba de un petrolero ruso sujeto a sanciones internacionales, en medio de las restricciones impuestas por Washington al suministro de combustible hacia la isla.
Durante su conferencia diaria, el portavoz presidencial Dmitri Peskov afirmó que el cargamento ya se encuentra en territorio cubano. “Nos alegramos de que este cargamento de productos petroleros llegue a la isla, o más bien, de que ya haya llegado”, declaró al referirse al buque Anatoly Kolodkin, que transporta alrededor de 730 mil barriles de crudo.
De acuerdo con reportes oficiales, la embarcación navegaba este lunes frente a la costa cubana con destino al puerto de Matanzas, aunque no se había confirmado inicialmente su atraque. Posteriormente, el Ministerio de Transportes de Rusia informó que el buque se encuentra a la espera de descargar el combustible en ese punto, ubicado a unos 100 kilómetros de La Habana.
El envío se produce luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, autorizara la llegada del suministro, una decisión que, según Peskov, fue discutida previamente en contactos entre Moscú y representantes de la Casa Blanca.
Este movimiento ocurre en un contexto de presión internacional sobre el comercio energético hacia Cuba, así como de vigilancia sobre embarcaciones rusas, algunas de las cuales vinculadas a la llamada “flota fantasma” han sido interceptadas en altamar por autoridades occidentales.
La última entrega de petróleo ruso a la isla se había registrado en febrero de 2025, cuando Moscú envió cerca de 100 mil toneladas de crudo al gobierno cubano.