Rusia suspendió o retrasó cerca de 450 vuelos en los aeropuertos de Moscú tras un ataque masivo con drones atribuido a Ucrania. Las autoridades rusas reportaron daños en edificios y en una instalación de la refinería de petróleo de Kapotnia, mientras que el balance de víctimas aumentó a tres muertos y más de 20 personas heridas.
El ataque también provocó restricciones en la venta de gasolina en estaciones de servicio de Gazprom Neft en Moscú. El límite pasó de 60 a 30 litros por vehículo, después de que la refinería de Kapotnia fuera afectada por los drones. La instalación es una de las principales proveedoras de combustible para la capital rusa.
El alcalde de Moscú, Serguéi Sobianin, calificó la ofensiva como la más masiva registrada contra la capital. El Ministerio de Defensa ruso informó que más de mil 600 drones fueron derribados en distintas regiones del país, incluidos cientos que se dirigían hacia Moscú.