El director ejecutivo de OpenAI, Sam Altman, ofreció disculpas a la comunidad de Tumbler Ridge tras reconocer que la empresa no alertó a las autoridades sobre señales de riesgo detectadas en interacciones relacionadas con la autora de un ataque armado ocurrido en febrero.
En una carta fechada el 23 de abril, el directivo expresó condolencias a las familias de las víctimas y admitió que no se informó a las fuerzas de seguridad luego de identificar actividad considerada preocupante en una cuenta que posteriormente fue eliminada.
El ataque ocurrió el 10 de febrero en la provincia de Columbia Británica, donde una joven de 18 años provocó la muerte de ocho personas, entre ellas cinco menores de edad, una docente y dos familiares, además de dejar múltiples personas heridas.
Altman reconoció que la omisión derivó en un daño irreparable para la comunidad y afirmó que la compañía trabaja en mecanismos para prevenir situaciones similares, sin detallar medidas específicas.
Autoridades provinciales señalaron que meses antes del ataque ya se habían detectado interacciones inusuales en sistemas de inteligencia artificial, aunque no se consideraron suficientes para activar una notificación a cuerpos de seguridad.
El primer ministro de Columbia Británica, David Eby, consideró que la disculpa resulta insuficiente frente a la magnitud de los hechos.
Representantes del gobierno de Canadá sostuvieron encuentros con directivos de la empresa para solicitar explicaciones sobre el manejo de las alertas detectadas.