La comunidad de Santa Clara del Cobre se prepara para recibir a miles de visitantes durante la 60 Feria Nacional del Cobre y el 81 Concurso Nacional del Cobre Martillado, que se celebrarán del 8 al 16 de agosto con una amplia agenda artesanal, cultural y musical.
El municipio de Salvador Escalante estima una afluencia de 130 mil personas y una derrama económica cercana a los 32 millones de pesos, cifras que colocan a esta celebración entre las actividades artesanales más importantes del verano en Michoacán.
El programa incluye exposiciones de piezas de cobre martillado, venta de artesanías, actividades culturales y conciertos gratuitos, además del tradicional concurso nacional que reconoce la calidad y creatividad de las obras elaboradas por artesanas y artesanos especializados en esta técnica.
Para esta edición se anunció una bolsa de 440 mil pesos en premios, destinada a las mejores piezas participantes en distintas categorías del certamen, considerado uno de los más antiguos y prestigiosos del país en el ámbito del cobre artesanal.
Santa Clara del Cobre es reconocida por mantener viva una tradición que se remonta a la época virreinal y que ha sido transmitida de generación en generación. En sus talleres familiares, el cobre continúa trabajándose principalmente de manera manual, mediante el característico martilleo que da forma a ollas, cazos, jarrones, esculturas y piezas decorativas.
La feria representa además una de las principales temporadas de actividad económica para la comunidad, ya que hoteles, restaurantes, comercios y talleres reciben un importante flujo de turistas nacionales y extranjeros atraídos por el proceso artesanal y el ambiente festivo del Pueblo Mágico.
Además de las actividades centrales, los visitantes podrán recorrer los talleres del centro histórico, observar demostraciones en vivo del trabajo del cobre y conocer la oferta gastronómica típica de la región lacustre de Michoacán.
Con seis décadas de historia, la Feria Nacional del Cobre se ha consolidado como una vitrina fundamental para preservar el oficio del cobre martillado y proyectar a Santa Clara del Cobre como uno de los principales referentes artesanales de México.