Dos personas no vacunadas murieron por sarampión en el condado de Lancaster, Pennsylvania, informó este martes el Departamento de Salud estatal. Se trata de las primeras muertes relacionadas con el virus registradas en el estado en 35 años. Las autoridades no dieron a conocer la edad ni otros datos de las víctimas.
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades reportan 2 mil 777 casos confirmados de sarampión en Estados Unidos hasta el 20 de agosto, cifra que ya supera los 2 mil 289 registrados durante todo 2025. Pennsylvania acumula cerca de 400 contagios durante este año.
El aumento de casos ha llevado a las autoridades de Pennsylvania a reforzar la vacunación, particularmente en el condado de Lancaster. El Departamento de Salud estatal informó que ha realizado 91 jornadas de vacunación contra el sarampión durante 2026 y prepara otras 40 en las próximas semanas.
En Lancaster se han registrado distintas exposiciones al virus durante los últimos meses. El 19 de agosto, las autoridades alertaron sobre posibles contagios relacionados con una universidad y un supermercado, después de confirmar dos casos en residentes del condado.
La situación también ha reavivado la preocupación por la disminución de la cobertura de vacunación infantil en Estados Unidos. El sarampión es altamente contagioso y puede provocar complicaciones graves, entre ellas neumonía y encefalitis, especialmente en menores de cinco años.
Estados Unidos eliminó la transmisión endémica del sarampión en 2000 gracias a una amplia cobertura de vacunación. Sin embargo, las autoridades sanitarias han advertido que mantener niveles elevados de inmunización es necesario para evitar que los brotes se extiendan.
La vacuna triple viral contra sarampión, paperas y rubéola ofrece una protección de alrededor del 97 por ciento de por vida después de dos dosis, según el Departamento de Salud de Pennsylvania.