La llegada de sargazo a las costas del Caribe mexicano comenzó antes de lo habitual este año, lo que ha encendido alertas ante la posibilidad de una temporada más intensa en 2026.
Aunque normalmente el arribo de esta macroalga inicia en marzo, en este año se detectó desde enero en Isla Mujeres, y para la segunda semana de marzo ya existen indicios de su presencia en otras zonas del estado, como Puerto Morelos y áreas cercanas de la Riviera Maya.
La investigadora Rosa Rodríguez, del Instituto de Limnología y Ciencias del Mar de la UNAM, advirtió que los registros preliminares apuntan a un año complicado para las costas del Caribe mexicano. “Este año viene terrible”, señaló al referirse al volumen de sargazo detectado en el Atlántico.
Datos recientes indican que en enero se registraron 9.5 millones de toneladas de sargazo en el Atlántico, mientras que en febrero la cifra subió a 13.6 millones, superando ampliamente los registros del año pasado, cuando se contabilizaron 7.8 y 4.3 millones de toneladas en esos mismos meses.
De acuerdo con estimaciones científicas, alrededor del 10 por ciento del sargazo que se concentra en el Atlántico termina llegando a las costas de Quintana Roo.
El incremento en el volumen de esta macroalga se relaciona con factores como el cambio climático, el calentamiento de los mares y la acidificación del océano, condiciones que favorecen su proliferación.
Ante este escenario, algunas localidades comenzaron a reforzar medidas de contención incluso antes del inicio formal de la temporada. En Isla Mujeres y Puerto Morelos ya se han instalado barreras flotantes para intentar frenar el avance del sargazo hacia las playas.
En Playa del Carmen se pondrá en marcha el programa “Reto Sargazo 2026”, que contempla la instalación de una doble barrera de hasta cinco kilómetros, además del despliegue de brigadas de limpieza en al menos 15 puntos del litoral.
Por su parte, la Secretaría de Marina informó que dentro de su estrategia para atender el fenómeno se utilizará el buque Natans, capaz de recolectar más de 200 toneladas diarias de la macroalga. También se prevé el uso de otras embarcaciones y un vehículo anfibio para trasladar el sargazo a tierra y facilitar su retiro de las playas.