El expresidente francés Nicolas Sarkozy rechazó las acusaciones en su contra durante el juicio por el presunto financiamiento de su campaña presidencial de 2007 con recursos provenientes de Libia, y puso en duda la fiabilidad del testimonio de su antiguo colaborador Claude Guéant.
Durante su comparecencia ante el tribunal, Sarkozy negó haber intervenido a favor del régimen de Muamar Gadafi y rechazó cualquier vínculo con gestiones relacionadas con Abdallah Senoussi, exfuncionario del gobierno libio condenado en Francia por un atentado terrorista.
El exmandatario sostuvo que no ordenó a su exjefe de gabinete gestionar asuntos vinculados a Senoussi y afirmó que nunca fue informado de reuniones sostenidas con él. Ante las declaraciones previas de Guéant, quien señaló que Sarkozy le pidió revisar el caso durante encuentros con autoridades libias, el exgobernante respondió que “la memoria puede flaquear”.
Sarkozy también rechazó las acusaciones relacionadas con el presunto flujo de dinero a través del intermediario Ziad Takieddine, elemento central en la acusación. Aseguró que dichos recursos no fueron utilizados para financiar su campaña, sino que correspondían a gastos personales del propio intermediario.
El exmandatario señaló inconsistencias en la investigación y afirmó que parte de los recursos identificados habrían regresado a allegados de Senoussi, lo que, a su juicio, descarta que hayan sido destinados a su campaña electoral.
El proceso judicial continúa en fase de audiencias, con la posibilidad de nuevos interrogatorios en los próximos días antes de que el caso sea turnado para resolución.