La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) atrajo el caso de Rosendo Radilla Pacheco, desaparecido en 1974 en Guerrero, para determinar si las omisiones de distintas autoridades afectaron los derechos de sus familiares a la búsqueda, la verdad y el acceso a la justicia.
El Pleno de la Corte aprobó por mayoría conocer el amparo en revisión 185/2024, promovido por Tita Radilla, hija de Rosendo, quien permanece desaparecido desde el 25 de agosto de 1974, cuando fue detenido por militares en Atoyac de Álvarez, Guerrero, durante la llamada Guerra Sucia.
El análisis de la SCJN estará enfocado en las actuaciones y posibles omisiones de las autoridades encargadas de investigar la desaparición y realizar la búsqueda de Radilla. También deberá establecer qué medidas puede ordenar un juez de amparo cuando existan deficiencias en estos procesos.
Entre los puntos que podrían ser definidos se encuentra la posibilidad de ordenar planes de búsqueda, diligencias de investigación y acciones de memoria, sin que los jueces sustituyan las facultades técnicas de las instituciones responsables.
El caso tiene antecedentes internacionales. En 2009, la Corte Interamericana de Derechos Humanoscondenó al Estado mexicano por la desaparición de Radilla y ordenó, entre otras medidas, realizar una investigación efectiva, determinar responsabilidades y continuar con la búsqueda de la víctima.
La SCJN ya había analizado el caso en 2011, cuando estableció criterios relacionados con la obligación de los jueces mexicanos de atender las sentencias de la Corte Interamericana y ejercer control de convencionalidad, además de señalar límites al fuero militar cuando se trata de violaciones a los derechos humanos de civiles.
Ahora, más de cinco décadas después de la desaparición de Radilla, el máximo tribunal deberá determinar los alcances de las obligaciones de las autoridades mexicanas frente a las omisiones denunciadas y las medidas que pueden adoptarse para garantizar una búsqueda e investigación efectivas.