SCJN determina que pagos de una casa adquirida antes del matrimonio pueden contar para compensación por divorcio
evangelio | 26 octubre, 2026

La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) determinó que, en un divorcio bajo el régimen de separación de bienes, debe considerarse para calcular una compensación económica la parte de un crédito hipotecario que se pagó durante el matrimonio, aunque la vivienda se haya adquirido antes de la unión.

El criterio busca reconocer la aportación de quien asumió las labores domésticas y el cuidado de la familia, actividades que pueden permitir que la otra persona trabaje y destine sus ingresos al pago de un patrimonio.

La resolución establece que, si uno de los cónyuges compró una casa o departamento antes de casarse, pero continuó cubriendo las mensualidades durante el matrimonio, la proporción pagada en ese periodo podrá incluirse en el cálculo de la compensación, siempre que se cumplan los demás requisitos legales.

El Pleno de la Corte abordó el tema al resolver una contradicción de criterios entre tribunales colegiados de Veracruz y Aguascalientes, que sostenían interpretaciones distintas sobre cómo debía calcularse esta prestación.

La discusión se centró en determinar si un inmueble adquirido mediante crédito antes del matrimonio podía tomarse en cuenta cuando parte de la deuda se liquidó durante la vida en pareja.

Con el criterio aprobado, los jueces deberán considerar los pagos realizados durante el matrimonio para establecer, en su caso, el monto de la compensación. La medida reconoce el valor económico del trabajo doméstico y de cuidados, incluso cuando no genera ingresos directos.

La resolución no significa que la vivienda deba dividirse automáticamente por mitad ni que cambie la titularidad del inmueble. Únicamente establece que la proporción del crédito cubierta durante el matrimonio puede formar parte del cálculo, sujeto a las condiciones legales aplicables.

El criterio también pone en el centro la desigualdad económica que puede surgir al terminar una relación cuando una persona asume una mayor carga de trabajo doméstico y familiar, mientras la otra consolida su patrimonio.

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