Un socavón de gran tamaño sorprendió a transeúntes y trabajadores el miércoles en la intersección de Qixin Road y Li’an Road, en Shanghai, una de las zonas más densamente pobladas del país. El hundimiento ocurrió en un área intervenida para la construcción de una nueva línea de metro, dejando un vacío profundo en medio de la ciudad.
Imágenes del incidente muestran a obreros huyendo mientras una nube de polvo se eleva sobre el asfalto fracturado. Las autoridades locales confirmaron que no hubo heridos ni víctimas mortales. Tras el colapso, se acordonó un amplio perímetro para evitar riesgos a vecinos y trabajadores.
Usuarios en redes sociales señalaron que el hundimiento podría estar relacionado con fugas en las obras del metro. Shanghai enfrenta riesgos frecuentes de socavones debido a factores geológicos y humanos, como la extracción excesiva de aguas subterráneas, suelos aluviales blandos y vacíos dejados por excavaciones urbanas.
El fenómeno no es aislado: en enero de 2024, una calle en el distrito de Minhang colapsó aproximadamente 10 metros por la ruptura de una tubería de aguas residuales, sin que se registraran lesionados.
Estadísticas oficiales entre 2017 y 2023 indican que el 72% de los socavones en China están asociados a la actividad humana, principalmente errores en la construcción y envejecimiento de infraestructura. Además, gran parte del país descansa sobre terreno kárstico, donde la caliza y la dolomita se erosionan con el agua subterránea, generando cavidades que pueden colapsar de manera abrupta.