Un joven de 20 años señalado por arrojar un artefacto incendiario contra la vivienda del director ejecutivo de OpenAI se declaró inocente de los cargos de intento de asesinato e intento de incendio provocado durante una audiencia en un tribunal estatal. El acusado compareció vestido con uniforme carcelario y no realizó declaraciones, mientras su defensa presentó la postura formal ante el juez.
De acuerdo con las acusaciones, el señalado habría lanzado un dispositivo incendiario contra el domicilio del directivo, lo que provocó fuego en una reja exterior antes de que huyera del lugar a pie. Las investigaciones señalan que posteriormente se habría dirigido a la sede de la empresa, ubicada a varios kilómetros, donde presuntamente emitió amenazas relacionadas con incendiar el edificio.
Durante la audiencia, la defensa solicitó una evaluación de salud mental, argumentando que el joven atraviesa una crisis en esa área. El tribunal aceptó la petición y programó una nueva comparecencia para revisar los resultados del estudio ordenado.
Las autoridades sostienen que existen elementos suficientes para imputar los cargos, que incluyen intento de incendio provocado y amenazas criminales, además de la acusación principal de intento de asesinato. En el ámbito federal también enfrenta señalamientos por posesión de un arma de fuego no registrada y por daños y destrucción de propiedad mediante explosivos.
Familiares del acusado han señalado que recientemente presentó problemas de salud mental y que no tiene antecedentes de violencia. Su defensa ha insistido en que su conducta estaría relacionada con ese deterioro y no con una intención deliberada de causar daño.
El caso continúa en proceso judicial mientras se determina su condición mental y la responsabilidad penal correspondiente, con posibles penas que podrían ir desde varios años de prisión hasta cadena perpetua en los cargos estatales, además de sanciones federales adicionales.