Tres personas privadas de la libertad escaparon durante la madrugada de este sábado del Centro de Reinserción Social (Cereso) número 2 de Hermosillo, Sonora, lo que provocó un amplio operativo de seguridad para tratar de recapturarlas.
Los prófugos fueron identificados como Francisco Manuel Romero Carranza, Omar Milán Tena y Paul Alexis Téllez Olguín, quienes lograron evadir la vigilancia del penal ubicado sobre la carretera Hermosillo–Bahía de Kino.
La evasión fue detectada antes de las 05:00 horas, cuando personal penitenciario realizó el pase de lista y confirmó la ausencia de los tres internos. Tras ello, se activaron los protocolos de seguridad y se movilizaron corporaciones de los tres órdenes de gobierno.
La Secretaría de Seguridad Pública de Sonora informó que, al percatarse de la fuga, se realizaron detonaciones disuasivas con arma de fuego y se estableció un cerco de seguridad en los alrededores del centro penitenciario, además de recorridos de búsqueda y labores de inteligencia en distintos puntos del estado.
Posteriormente, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana confirmó que mantiene un operativo permanente para lograr la reaprehensión de los tres evadidos, quienes cuentan con órdenes de reaprehensión vigentes. Asimismo, exhortó a la población a reportar cualquier información que contribuya a su localización a través del número de emergencias 911 o de manera anónima al 089.
Como parte de las acciones posteriores a la fuga, el Sistema Estatal Penitenciario inició una investigación interna para esclarecer cómo ocurrió la evasión y determinar si existieron fallas en los protocolos de seguridad o posibles responsabilidades del personal encargado de la vigilancia.
La fuga también afectó la operación del Cereso 2, ya que familiares de personas privadas de la libertad reportaron retrasos y restricciones para ingresar a la visita ordinaria, debido a las revisiones extraordinarias implementadas tras el incidente.
Apenas esta semana, la Fiscalía General de Justicia del Estado señaló que recientes ataques contra un exconvicto y dos custodios estarían relacionados con la reacción de grupos delictivos ante el endurecimiento de las inspecciones en las cárceles, donde autoridades han asegurado teléfonos celulares y otros objetos prohibidos durante operativos conjuntos.