El rapero y productor Sean “Diddy” Combs fue enviado nuevamente a régimen de aislamiento en la prisión federal de Fort Dix, en Nueva Jersey, luego de que trascendieran reportes sobre presuntos privilegios que tendría dentro del centro penitenciario.
El aislamiento ocurrió después de una investigación, basada en testimonios de cuatro internos, que señaló que Combs habría gastado miles de dólares para mantener algunas comodidades durante su encarcelamiento, entre ellas pagar a otros presos para que cocinaran, limpiaran su celda, lavaran su ropa y le dieran masajes.
También se difundieron señalamientos sobre el supuesto uso de un teléfono celular de contrabando y una tableta, además de que habría tenido acceso a bebidas alcohólicas. La revista People publicó, citando a una fuente cercana al artista, que habría utilizado el teléfono para revisar Instagram y fotografías de contenido sexual.
La Oficina Federal de Prisiones de Estados Unidos no confirmó ni negó las acusaciones contra Combs y señaló que, por razones de privacidad, seguridad y confidencialidad, no comenta sobre las condiciones de reclusión de personas específicas.
Combs cumple una condena de 50 meses de prisión después de ser declarado culpable en 2025 de dos cargos relacionados con el transporte de personas para ejercer la prostitución. El jurado lo absolvió de los cargos más graves que enfrentaba, entre ellos tráfico sexual y crimen organizado.
Esta no es la primera vez que el artista es enviado a aislamiento. En julio pasado fue separado del resto de los internos después de una pelea con otro preso.
Su representante sostuvo que Combs continúa cumpliendo su condena conforme a las normas y que espera la resolución de la apelación presentada contra su sentencia.