La Secretaría de Economía y el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) otorgaron el registro de la marca “Pato Merlín” a Karla Ivette Gómez López, propietaria de la popular mascota, con lo que quedó formalmente protegida su identidad comercial y los derechos de propiedad industrial relacionados con su uso.
En un comunicado conjunto, ambas dependencias informaron que, por instrucciones de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, el pasado lunes se recibieron de manera formal, a través del sistema en línea Marcanet, las solicitudes de registro de la denominación “Pato Merlín” y de su diseño tridimensional.
Las solicitudes tienen como objetivo proteger el nombre y la imagen de la mascota para su uso en servicios relacionados con educación, formación, entretenimiento, actividades deportivas, culturales y otras categorías contempladas por la legislación en materia de propiedad industrial.
De acuerdo con la Secretaría de Economía, los expedientes, identificados con los números 3646513 y 3646554, fueron promovidos por Karla Ivette Gómez López, dando inicio al procedimiento administrativo correspondiente conforme a la normativa vigente.
Como parte del proceso, el IMPI entregó a la propietaria una constancia oficial que acredita la presentación de las solicitudes, documento que certifica el inicio del trámite ante la autoridad competente.
Durante la entrega de la constancia a la familia propietaria, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard Casaubón, señaló que todas las solicitudes de registro de marca deben someterse a un análisis técnico y jurídico para garantizar certeza, legalidad y transparencia en la protección de los derechos de propiedad industrial.
Por su parte, el director general del IMPI, Vidal Llerenas, afirmó que el caso representa el reconocimiento formal de la titularidad de la mascota.
“Es un hecho público y notorio que el Pato Merlín es una mascota de la familia de Karla Ivette Gómez, a quien pertenece la marca”, expresó el funcionario.
Con este registro, la propietaria obtiene protección legal sobre el uso comercial del nombre y la representación de “Pato Merlín”, lo que le permitirá defender sus derechos frente a posibles usos no autorizados y fortalecer el desarrollo de proyectos vinculados con la imagen de la popular mascota.