La Cámara Mexicana de la Industria del Transporte Marítimo (Cameintram) manifestó su respaldo a la propuesta de extender por 16 años la vigencia del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), al considerar que esa decisión brindaría mayor certidumbre jurídica para las inversiones, fortalecería el comercio regional y favorecería la competitividad de América del Norte. La postura fue expresada en vísperas de la reunión programada para el 1 de julio entre autoridades económicas de los tres países como parte de la primera revisión conjunta del acuerdo comercial.
El presidente de la Cameintram, José Manuel Urreta Ortega, señaló que el hecho de que Estados Unidos aborde algunos asuntos de manera bilateral con México y Canadá no representa, por sí mismo, un riesgo para la continuidad del tratado, siempre que las negociaciones se desarrollen conforme a los mecanismos institucionales previstos en el propio acuerdo.
Indicó que el sector naviero mexicano favorece que las tres naciones alcancen consensos y respalda la ampliación del tratado por otros 16 años, con el propósito de abrir un proceso de negociación más amplio que permita fortalecer la integración económica regional.
Urreta Ortega afirmó que existe una expectativa positiva respecto al proceso de revisión, al considerar que el T-MEC ha generado beneficios para las economías de los tres países. Agregó que las reuniones previstas buscan resolver diferencias, reforzar la competitividad regional y generar condiciones que impulsen la llegada de nuevas inversiones a México.
También recordó que cualquier modificación de fondo al tratado requeriría la aprobación de los órganos legislativos de México, Estados Unidos y Canadá, por lo que expresó confianza en que prevalezca la estabilidad jurídica para los inversionistas y continúe el marco de cooperación comercial establecido desde la entrada en vigor del acuerdo.
El dirigente sostuvo que el tratado ha contribuido al crecimiento del movimiento de mercancías en los puertos mexicanos y al fortalecimiento de las cadenas de suministro en Norteamérica, impulsadas por el proceso de relocalización de empresas conocido como nearshoring.
No obstante, advirtió que el sector mantiene atención sobre posibles cambios relacionados con un endurecimiento de las reglas de origen, la aplicación de aranceles vinculados a temas laborales y un incremento en los controles aduaneros. Ante ese panorama, hizo un llamado a mantener el diálogo entre la industria y las autoridades, además de preparar al sector para responder a las nuevas exigencias regulatorias que puedan surgir durante la revisión del acuerdo.