La búsqueda terminó sin localizar a ninguna de las seis personas que viajaban en el avión ambulancia que cayó en el Atlántico frente a Massachusetts. La Guardia Costera de Estados Unidos suspendió la operación la noche de este domingo, después de unas 66 horas de rastreo y del hallazgo de restos confirmados de la aeronave a unos 32 kilómetros al sur de Nantucket.
El Gulfstream G100, matrícula canadiense C-GRJP y operado por Latitude Air Ambulance, había viajado a Bermudas para recoger a un paciente que necesitaba atención médica en Boston. A bordo regresaban dos pilotos y dos integrantes del equipo médico, todos canadienses, además del paciente y un familiar, ambos de Bermudas. Despegó del aeropuerto L.F. Wade alrededor de las 12:41 de la madrugada del sábado, hora de Bermudas, con destino al aeropuerto Logan de Boston.
El G100 no es una avioneta ligera, sino un reactor ejecutivo bimotor concebido para vuelos de largo alcance. El modelo, originalmente desarrollado por Israel Aircraft Industries como Astra SPX, utiliza dos motores turbofán Honeywell TFE731, puede operar hasta unos 45 mil pies y tiene un alcance cercano a las 3 mil millas náuticas. Su sistema eléctrico cuenta con generadores impulsados por ambos motores y diferentes circuitos de distribución, por lo que determinar qué significó exactamente la falla eléctrica reportada por la tripulación será una de las piezas centrales de la investigación; por ahora no existe información suficiente para vincularla por sí sola con la caída.
El problema apareció durante la aproximación a la costa estadounidense. Comunicaciones con el control aéreo muestran que la tripulación reportó fallas eléctricas y terminó declarando una emergencia. El avión había mantenido buena parte del trayecto cerca de los 24 mil pies, pero descendió alrededor de 13 mil pies en cuestión de minutos antes de desaparecer del radar. En Boston incluso fueron movilizados equipos de emergencia para recibirlo en pista; el Gulfstream nunca llegó. La Administración Federal de Aviación emitió una alerta de búsqueda y rescate alrededor de la 1:20 de la madrugada y poco después notificó a la Guardia Costera.
Horas después aparecieron las primeras piezas. La Guardia Costera confirmó un campo de restos aproximadamente 20 millas al sur de Nantucket y concentró allí barcos, helicópteros y aeronaves de búsqueda, con apoyo de la Guardia Nacional de Nueva York y autoridades de Massachusetts. El fondo marino en ese punto tiene entre 24 y 27 metros de profundidad y se prepararon embarcaciones con sonar para localizar partes mayores del fuselaje. Hasta este domingo tampoco se había informado de la recuperación del registrador de vuelo.
Tras recorrer unas 4 mil 445 millas durante 66 horas, la Guardia Costera suspendió la búsqueda de sobrevivientes y notificó a las familias. La decisión no establece todavía qué provocó la caída: las fallas eléctricas forman parte de las últimas comunicaciones conocidas, pero la causa deberá determinarse mediante la recuperación de los restos y la investigación aeronáutica correspondiente.