El Senado colombiano aprobó el traslado de la ceremonia de investidura del presidente electo, Abelardo de la Espriella, a la ciudad de Cali, con lo que quedó avalada de manera definitiva la realización, por primera vez en la historia del país, de una posesión presidencial fuera de Bogotá.
La proposición fue respaldada por 58 senadores, mientras que 30 legisladores votaron en contra, un día después de que la Cámara de Representantes también aprobara la medida con 117 votos a favor y siete en contra.
Tras conocerse el resultado, De la Espriella agradeció el apoyo del Congreso y afirmó que la decisión representa un mensaje de descentralización y mayor presencia del Estado en las regiones.
La ceremonia se llevará a cabo el próximo 7 de agosto en la Arena USC de la Universidad Santiago de Cali, y no en el tradicional Salón Elíptico del Capitolio Nacional, sede histórica de las investiduras presidenciales colombianas.
El presidente electo sostuvo que eligió Cali por su simbolismo dentro de una región afectada durante décadas por la violencia guerrillera y el narcotráfico, y señaló que el inicio de su Gobierno busca expresar respaldo a las Fuerzas Militares y a las instituciones del país.
Con esta determinación, Cali se convertirá en la primera ciudad fuera de Bogotá en albergar una posesión presidencial, hecho que ha llevado a las autoridades locales y nacionales a preparar un amplio operativo de seguridad.
El dispositivo contemplará vigilancia aérea, sistemas antidrones, varios anillos de protección y controles especiales en los accesos a la ciudad, además de medidas específicas para resguardar a las delegaciones internacionales que asistirán al acto.
De acuerdo con el vicepresidente electo, José Manuel Restrepo, entre los invitados que han confirmado su presencia se encuentran el rey Felipe VI de España, así como los presidentes de Argentina, Javier Milei, y de Paraguay, Santiago Peña.
Inicialmente, De la Espriella había propuesto asumir la Presidencia en un cuartel militar de Popayán, capital del departamento del Cauca, una de las zonas más golpeadas por el conflicto armado colombiano. Sin embargo, la idea recibió fuertes críticas por los retos logísticos, de seguridad y de protocolo que implicaba trasladar la ceremonia a esa ciudad.
El mandatario electo explicó posteriormente que decidió modificar la sede debido a que las emisiones de ceniza del volcán Puracé provocaron la suspensión temporal de operaciones en el aeropuerto de Popayán la semana pasada, lo que complicaba la organización del evento.