El Senado de Estados Unidos aprobó este martes, por primera vez, una resolución de poderes de guerra que busca poner fin a la participación militar estadounidense en el conflicto con Irán, en una votación considerada como un fuerte golpe político para el presidente Donald Trump.
La medida fue aprobada por un estrecho margen de 50 votos a favor y 48 en contra, y representa una de las mayores expresiones de desacuerdo dentro del Congreso respecto a la conducción del conflicto en Oriente Medio. El pronunciamiento ya había sido avalado previamente por la Cámara de Representantes a inicios de junio, lo que consolidó el avance de la iniciativa legislativa en ambas cámaras.
Aunque la resolución no es vinculante en términos legales y no obliga directamente al Ejecutivo a retirar tropas o detener operaciones militares, su aprobación envía un mensaje político claro: una parte significativa del Legislativo busca limitar la capacidad del presidente para continuar la ofensiva sin autorización expresa del Congreso.
El debate en Washington se ha intensificado desde que comenzó la escalada bélica el 28 de febrero, cuando fuerzas estadounidenses e israelíes iniciaron operaciones militares en territorio iraní. Desde entonces, el conflicto ha generado tensiones internas en Estados Unidos, con crecientes cuestionamientos sobre la legalidad y la estrategia de la Casa