El senador demócrata Ben Ray Luján defendió el nombre del estado de Nuevo México luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, insistiera en cambiarlo por “Nueva América”, al argumentar que la entidad no debe asociarse con México.
Luján sostuvo que el nombre de Nuevo México tiene cientos de años de historia, anteriores incluso a la creación de Estados Unidos, y representa la cultura, las tradiciones y la identidad de sus habitantes.
“Estamos orgullosos de nuestro nombre, orgullosos de nuestro hogar, y conservaremos ambos”, expresó el senador en un mensaje publicado en redes sociales, en el que también aseguró que el estado seguirá llamándose Nuevo México después de que Trump deje la presidencia.
La declaración ocurrió luego de que el mandatario estadounidense reiterara su propuesta de modificar la denominación de la entidad. A través de su plataforma Truth Social, Trump afirmó que el cambio le daría mayor valor y prestigio al estado, además de que, según él, aumentaría el valor de las viviendas y los ingresos de sus habitantes.
El presidente también sostuvo que los residentes se sentirían más orgullosos de su identidad estadounidense y lanzó acusaciones sobre presuntos fraudes electorales en Nuevo México, sin presentar pruebas en su publicación.
La propuesta no es nueva. En septiembre pasado, Trump ya había planteado modificar el nombre del estado e incluso difundió imágenes en las que la palabra “México” aparecía tachada y sustituida por “América”.
Sin embargo, el mandatario no puede cambiar unilateralmente el nombre de la entidad. La denominación está establecida en la Constitución estatal, por lo que una modificación requeriría un proceso legal en el que intervengan las autoridades correspondientes.
Nuevo México se ubica en el suroeste de Estados Unidos y conserva una importante herencia histórica vinculada con México, además de una identidad cultural marcada por las tradiciones hispanas, indígenas y estadounidenses.