En el gobierno de Tlaxcala, encabezado por la gobernadora Lorena Cuéllar, se han presentado señalamientos por la incorporación de familiares cercanos en posiciones vinculadas a la administración de recursos públicos, lo que ha generado cuestionamientos sobre el cumplimiento de políticas contra el nepotismo.
De acuerdo con diversas acusaciones, hijas de la mandataria ocupan cargos de carácter honorífico, pero tendrían participación en la operación de programas sociales y asistenciales que concentran una parte relevante del presupuesto estatal.
A estas observaciones se suman otros nombramientos dentro de la estructura gubernamental, entre ellos el de un familiar en la Secretaría de Turismo, así como la asignación de una notaría a un yerno en el periodo previo al inicio de la actual administración.
Los señalamientos también incluyen la designación del secretario de Gobierno, considerado cercano a la mandataria, cuya incorporación habría implicado ajustes legales y que ha sido objeto de críticas por antecedentes personales.
Hasta el momento, estas versiones han sido difundidas como señalamientos públicos en torno a la conformación del gabinete estatal y la participación de perfiles con vínculos familiares dentro de la administración.