En los últimos años, el partido Morena y sus aliados han impulsado una serie de reformas constitucionales que, de acuerdo con señalamientos de la oposición, han modificado cerca del 70 por ciento de la Constitución mexicana, en un proceso que ha generado debate sobre el equilibrio entre poderes y el papel de los contrapesos institucionales.
Según los reportes, estos cambios se han realizado a lo largo de más de siete años mediante mayorías legislativas en el Congreso de la Unión, lo que ha permitido aprobar modificaciones tanto a la Constitución como a leyes secundarias. Legisladores de oposición han señalado que estas reformas responden a una estrategia para concentrar el poder y ajustar el marco legal a las prioridades del bloque gobernante.
Entre los principales señalamientos se encuentran modificaciones relacionadas con el funcionamiento del Poder Judicial, organismos autónomos y el sistema político, lo que ha derivado en críticas sobre un posible debilitamiento de los mecanismos de control institucional. En este sentido, actores políticos han advertido sobre riesgos para el equilibrio democrático, mientras que desde el oficialismo se sostiene que las reformas buscan atender demandas sociales y transformar estructuras consideradas ineficientes.