La intensa sequía registrada durante el verano en Suiza permitió localizar restos arqueológicos que permanecían enterrados desde hace siglos, entre ellos vestigios de baños termales, viviendas, caminos y un posible templo romano.
Los hallazgos fueron realizados en los alrededores de Aventicum, antigua capital de la Helvetia romana y actualmente conocida como Avenches, en el cantón de Vaud. La zona comenzó a ser revisada después de que un aficionado a la historia alertara a los arqueólogos sobre marcas visibles en los campos.
A través de drones, un equipo de cinco especialistas realizó imágenes aéreas entre junio y agosto. Las fotografías permitieron identificar estructuras que no habían sido registradas con claridad y, en algunos casos, se encontraban en áreas que nunca habían sido excavadas.
El fenómeno se debe a las llamadas “marcas de sequía”: cuando la vegetación crece sobre estructuras enterradas, la tierra puede retener menos humedad y las plantas se marchitan antes que las que se encuentran alrededor, formando desde el aire los contornos de construcciones antiguas.
Los arqueólogos señalaron que los descubrimientos representan los más importantes realizados en Aventicum durante los últimos 50 años, al menos considerando las dos generaciones más recientes de investigadores que han trabajado en el sitio.
Entre los nuevos indicios destaca el perímetro de una posible piscina perteneciente a un complejo de baños termales, que todavía puede observarse debido a que las condiciones cálidas y secas persistieron durante septiembre.
Aventicum fue una ciudad importante durante el dominio romano y comenzó a perder relevancia conforme aumentaron las incursiones germánicas a partir del siglo III. Los investigadores planean presentar los resultados a otros especialistas y podrían realizar excavaciones específicas para confirmar la naturaleza de las estructuras encontradas.