La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que los 800 millones de pesos acordados tras las mesas de diálogo con la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) no serán entregados al sindicato, sino que se destinarán directamente al fortalecimiento de las escuelas públicas, principalmente en Oaxaca, luego de que concluyera la huelga nacional del magisterio y se levantara el plantón instalado en el Centro Histórico de la Ciudad de México.
Durante su conferencia matutina de este lunes, la mandataria respondió a las versiones que señalaban que los recursos formarían parte de una concesión económica a la organización sindical y rechazó esa interpretación.
“Está equivocada esta idea de que este recurso va para el sindicato; eso es falso. Va para mejorar la educación en Oaxaca”, afirmó.
Sheinbaum explicó que el presupuesto será utilizado para ampliar la cobertura educativa mediante la creación de nuevas plazas docentes y el mejoramiento de las condiciones de los planteles, con el objetivo de atender las necesidades del sistema educativo estatal.
La presidenta enfatizó que el apoyo “no tiene absolutamente nada que ver con la CNTE”, sino que está dirigido a beneficiar a niñas, niños y adolescentes que estudian en escuelas públicas de Oaxaca.
El posicionamiento se produce luego de que la Secretaría de Educación Pública (SEP) informara, el pasado 20 de junio, que las mesas de negociación con la CNTE concluyeron con acuerdos orientados a fortalecer la atención del rezago educativo y garantizar la continuidad de los servicios escolares.
De acuerdo con la dependencia, los recursos no están destinados a organizaciones sindicales, sino al fortalecimiento de las escuelas públicas y a la atención de necesidades laborales del personal educativo en las entidades participantes.
Entre las acciones que serán financiadas con estos recursos se encuentran contrataciones y recontrataciones de docentes, recategorizaciones, procesos de basificación, compactación de horas e incidencias propias de la operación educativa en cada estado.
La SEP precisó además que, en los casos de Oaxaca, Chiapas y Zacatecas, los acuerdos representan la continuidad de programas de trabajo y esquemas de apoyo implementados desde el año anterior, con el propósito de atender las necesidades más urgentes del sector educativo y brindar certeza laboral al magisterio.
La dependencia subrayó que estas medidas corresponden a derechos y estímulos establecidos por la legislación vigente, por lo que “no implican privilegios ni prerrogativas especiales” para las organizaciones sindicales.