La presidenta Claudia Sheinbaum anunció la cancelación definitiva del proyecto hidroeléctrico La Parota, una obra planeada desde hace más de dos décadas sobre el río Papagayo y que durante años enfrentó el rechazo de comunidades rurales de Guerrero por el impacto social y ambiental que representaba.
Durante un acto público en Acapulco, la mandataria informó que la presa ya no será construida debido a las afectaciones que ocasionaría a las comunidades de la zona. En su lugar, el Gobierno federal desarrollará un nuevo esquema para fortalecer el abastecimiento de agua potable en el puerto mediante la construcción de pozos radiales y otras obras hidráulicas.
Sheinbaum explicó que los recursos contemplados para La Parota serán redirigidos a proyectos de infraestructura hídrica, entre ellos la construcción y modernización de plantas de tratamiento, así como obras para mejorar el suministro de agua en Acapulco y municipios cercanos. La inversión estimada asciende a alrededor de 8 mil millones de pesos.
El proyecto de La Parota fue impulsado por la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y contemplaba la construcción de una presa con capacidad para generar energía eléctrica y abastecer de agua a Acapulco. Sin embargo, desde su planteamiento enfrentó una fuerte oposición de ejidatarios y habitantes de municipios como Acapulco, Juan R. Escudero, San Marcos, Chilpancingo y Tecoanapa, quienes advertían el desplazamiento de comunidades y la inundación de miles de hectáreas de tierras.
En el anuncio, la presidenta reiteró que la prioridad será garantizar el acceso al agua sin afectar a las poblaciones rurales, por lo que el nuevo plan contempla infraestructura que permita reforzar el suministro para Acapulco y hacer frente a futuros fenómenos meteorológicos que impacten la región.