La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que hasta el momento no se ha considerado exigir la vacuna contra el sarampión a los turistas que visiten México en los próximos meses con motivo del Mundial de Fútbol 2026.
En conferencia de prensa, la mandataria explicó que, aunque el brote de sarampión en el país continúa bajo vigilancia, las autoridades priorizarán reforzar la vacunación entre la población local. “Lo que haremos es una campaña intensiva de vacunación para que no haya ningún problema”, afirmó, destacando que la mayor parte de los mexicanos ya cuenta con esquema completo de vacunación, lo que reduce los riesgos de complicaciones graves.
La presidenta también fue cuestionada sobre la posibilidad de declarar el 11 de junio, día del partido inaugural entre México y Sudáfrica, como asueto nacional. Sheinbaum Pardo indicó que aún se revisa la propuesta, pero que hasta ahora no se ha tomado ninguna decisión definitiva.
El brote de sarampión que afecta a México desde 2025 mantiene activa la vigilancia sanitaria. Hasta la fecha se han confirmado más de 9,000 casos y al menos 28 muertes en diversas entidades, incluida la Ciudad de México. La enfermedad es altamente contagiosa y ha sido motivo de alerta en toda la región de las Américas, según la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
El gobierno federal, a través del Ministerio de Salud, mantiene activa la campaña nacional de vacunación, con más de 14 millones de dosis aplicadas y un total de 27.3 millones disponibles, dirigidas principalmente a niños y personas hasta los 49 años que no cuenten con esquema completo de vacunación.
Sheinbaum Pardo señaló que no se planea exigir vacunación a turistas, pero sí se reforzarán los módulos de vacunación y la coordinación con los estados para garantizar cobertura adecuada. En algunas entidades, como Jalisco y Estado de México, se han recomendado medidas complementarias como el uso de cubrebocas en escuelas para reducir la transmisión.
La presidenta enfatizó que cada enfermedad requiere un manejo específico, y que en el caso del sarampión, la estrategia se centra en proteger a la población local y asegurar que la celebración del Mundial se realice sin riesgos sanitarios significativos.