La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que la investigación que mantiene la Fiscalía General de la República (FGR) por el caso de huachicol fiscal relacionado con el exgobernador de Baja California, Ernesto Ruffo Appel, no responde a intereses políticos y forma parte de una indagatoria iniciada hace más de un año. La mandataria señaló que el caso involucra a diversas personas y empresas vinculadas con la importación irregular de combustibles.
Sheinbaum explicó que las investigaciones comenzaron tras el aseguramiento de ferrotanques con combustible y permitieron identificar que Ruffo Appel es el principal accionista de la empresa relacionada con la importación del hidrocarburo. Detalló que el esquema consistía en declarar mercancías distintas al combustible para evadir el pago del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), lo que constituye contrabando y fraude fiscal.
El exgobernador fue vinculado a proceso junto con otras siete personas por los delitos de delincuencia organizada, contrabando y delitos relacionados con hidrocarburos. Una jueza federal determinó que existen elementos suficientes para continuar con el proceso penal y ratificó la medida cautelar de prisión preventiva para la mayoría de los implicados, quienes permanecen sujetos a investigación complementaria durante los próximos seis meses.
Las investigaciones de la FGR señalan que la presunta red de huachicol fiscal operó mediante la introducción irregular de grandes volúmenes de gasolina y diésel procedentes de Estados Unidos. Las autoridades estiman que las operaciones habrían ocasionado daños millonarios al erario y que el combustible era transportado principalmente por vía ferroviaria utilizando documentación falsa para evadir impuestos y controles aduaneros.
La presidenta indicó que hasta el momento desconoce si existe alguna línea de investigación relacionada con la participación de Ruffo Appel en el partido político Somos México y reiteró que las indagatorias continúan bajo la conducción de la Fiscalía General de la República.