La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, afirmó que no contempla sostener una nueva reunión con los dirigentes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), pese a la ampliación de las protestas y movilizaciones del magisterio disidente en distintas regiones del país.
La mandataria sostuvo que la interlocución con los docentes continúa mediante los mecanismos de negociación que ya operan entre autoridades federales, estatales y representantes sindicales, por lo que consideró innecesario abrir una nueva mesa de diálogo directa en Palacio Nacional.
Sheinbaum explicó que actualmente se mantienen en funcionamiento diversas mesas tripartitas, creadas para atender de manera específica las demandas planteadas por los integrantes de la CNTE. En estos espacios participan funcionarios del Gobierno de México, autoridades de los estados y representantes de los trabajadores de la educación.
Entre los temas que se encuentran en discusión destacan las mejoras salariales, la regularización de plazas mediante procesos de basificación, las condiciones laborales del personal docente y ajustes a procedimientos administrativos relacionados con el sistema educativo nacional.
La presidenta señaló que estas mesas permiten dar seguimiento puntual a cada una de las peticiones del magisterio y reiteró que su administración mantiene disposición para continuar las conversaciones a través de las instancias correspondientes.
Con ello, la administración federal busca encauzar el conflicto mediante las mesas de trabajo existentes, mientras el movimiento magisterial mantiene su estrategia de movilización para presionar por avances en sus principales exigencias.