La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, destacó este martes que el gobierno de Estados Unidoshaya reconocido en su nueva Estrategia Nacional para el Control de Drogas la necesidad de atender el consumo de estupefacientes como un problema de salud pública y frenar el tráfico de armas hacia territorio mexicano.
Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, la mandataria señaló que el documento firmado por el presidente estadounidense Donald Trump refleja varios de los planteamientos que México ha sostenido en los últimos años dentro del diálogo bilateral sobre seguridad.
Sheinbaum aseguró que uno de los puntos más relevantes del plan estadounidense es el reconocimiento de que el combate al narcotráfico no debe limitarse únicamente a acciones policiales o militares, sino incluir programas de prevención, atención médica y políticas dirigidas a reducir el consumo de drogas.
“Es muy interesante este documento publicado por el gobierno de Estados Unidos. Atender las causas, particularmente el consumo de drogas, y lo atienden de una manera integral”, afirmó.
La presidenta también resaltó que Washington reconociera de manera explícita el impacto del tráfico ilegal de armas provenientes de Estados Unidos en la violencia que enfrenta México, tema que, recordó, ha sido parte de las discusiones entre ambos países desde el sexenio del ex presidente Andrés Manuel López Obrador.
El subsecretario para América del Norte de la Secretaría de Relaciones Exteriores, Roberto Velasco, explicó que la estrategia fue elaborada por la Oficina Nacional para el Control de Drogas de la Casa Blanca y contempla medidas tanto para disminuir la oferta de narcóticos como para reducir la demanda, especialmente de drogas sintéticas.
Entre las acciones incluidas en el plan se encuentran el fortalecimiento de capacidades institucionales, decomisos de precursores químicos y estrategias para debilitar las operaciones de los cárteles del narcotráfico, todo ello bajo principios de cooperación bilateral y respeto a la soberanía de ambos países.
Velasco subrayó que uno de los aspectos más importantes es que el gobierno estadounidense reconoce el papel del tráfico de armas en el fortalecimiento de grupos criminales en México.
“Reducir el flujo de armas hacia el crimen organizado disminuye su capacidad y eso fortalece también el combate al trasiego de drogas”, señaló.
Por su parte, la consejera jurídica de la Presidencia, Luisa María Alcalde, afirmó que por primera vez Estados Unidos admite abiertamente que enfrenta una crisis de salud pública vinculada al consumo de drogas.
Según la estrategia presentada por la administración Trump, alrededor de 73.6 millones de estadounidenses (equivalentes al 25.5 por ciento de la población) consumieron drogas ilícitas en el último año, mientras que 48.4 millones padecen trastornos relacionados con el uso de sustancias.
Al comparar esas cifras con México, Alcalde indicó que la Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco 2025 reportó que 3.8 millones de personas en el país, equivalentes al 2.7 por ciento de la población, consumieron drogas ilícitas durante el mismo periodo.