La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, evitó emitir declaraciones sobre la detención en Estados Unidos de dos exfuncionarios relacionados con la administración del gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya.
Durante una visita en Mérida, la mandataria fue cuestionada por medios de comunicación sobre el arresto del general en retiro Gerardo Mérida Sánchez, exsecretario de Seguridad estatal, y de Enrique Díaz Vega, extitular de Finanzas, ambos señalados en investigaciones abiertas en Estados Unidos.
La presidenta únicamente respondió con un breve saludo a la prensa mientras continuaba su recorrido sin detenerse para abordar el tema.
Las detenciones ocurrieron después de que autoridades estadounidenses iniciaran indagatorias relacionadas con presuntos vínculos entre exfuncionarios sinaloenses y grupos del crimen organizado.
Gerardo Mérida Sánchez habría sido detenido en Arizona tras ingresar desde Sonora y posteriormente trasladado a Nueva York, mientras que Enrique Díaz Vega se habría presentado voluntariamente ante autoridades estadounidenses.
El Departamento de Justicia de Estados Unidos, donde también se menciona a otros exservidores públicos de Sinaloa por presuntos nexos con integrantes del Cártel de Sinaloa.