La presidenta Claudia Sheinbaum hizo un nuevo llamado al gobierno de Estados Unidos para reforzar las acciones contra el tráfico ilegal de armas hacia México, al asegurar que la mayor parte del armamento utilizado por los grupos criminales proviene del país vecino y cruza la frontera de manera clandestina.
Durante la jornada “Sí al desarme, sí a la paz”, la mandataria sostuvo que el flujo de armas alimenta la violencia en territorio mexicano y pidió a las autoridades estadounidenses asumir una mayor responsabilidad para impedir que estos arsenales lleguen a manos de organizaciones delictivas.
“La mayor parte de las armas vienen de Estados Unidos y cruzan ilegalmente nuestra frontera para sembrar violencia y arrebatar vidas”, afirmó.
Sheinbaum señaló que México mantendrá este tema como una prioridad en la agenda bilateral y aseguró que su administración seguirá insistiendo en la necesidad de fortalecer los controles para impedir el tráfico ilícito de armamento.
El pronunciamiento ocurre en medio de una creciente presión del gobierno mexicano sobre fabricantes y distribuidores de armas en Estados Unidos. Desde 2021, México mantiene demandas civiles contra empresas de la industria armamentista, a las que acusa de prácticas comerciales que facilitan el desvío de armas hacia organizaciones criminales. En junio de este año, la Suprema Corte de Estados Unidos desechó una de esas demandas; sin embargo, permanece vigente otro proceso judicial presentado en Arizona contra comercios que presuntamente abastecieron a redes de tráfico ilegal.
De acuerdo con estimaciones de autoridades mexicanas y estadounidenses, alrededor del 70 por ciento de las armas recuperadas en escenas del crimen en México y rastreadas por la Agencia de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF) tienen origen en Estados Unidos, principalmente en estados fronterizos como Texas, Arizona y California.
La jornada “Sí al desarme, sí a la paz” forma parte de la estrategia federal para promover la entrega voluntaria de armas por parte de la ciudadanía y reducir los riesgos asociados a la violencia armada, mediante campañas de canje y acciones de prevención en distintas entidades del país.