La presidenta Claudia Sheinbaum habría cuestionado a integrantes de su equipo de seguridad e inteligencia por los planes para congelar cuentas bancarias de exfuncionarios vinculados con el gobierno de Baja California, antes de que Estados Unidos impusiera sanciones contra personas señaladas por presuntos nexos con el Cártel de Sinaloa, reportó The Wall Street Journal (WSJ).
De acuerdo con el diario estadounidense, la reunión habría ocurrido la semana pasada en Palacio Nacional y entre los funcionarios presentes estuvo Omar García Harfuch, secretario de Seguridad y Protección Ciudadana. Sheinbaum habría cuestionado que se diera por hecho que Estados Unidos contaba con pruebas sólidas contra los señalados y habría expresado su preocupación por lo que consideró un intento de desestabilizar a México y a su gobierno.
El WSJ señaló que, pese a sus cuestionamientos, la presidenta finalmente autorizó el congelamiento de las cuentas para evitar un mayor deterioro en la relación con Estados Unidos. Los voceros de Sheinbaum y García Harfuch declinaron comentar sobre la reunión, por lo que el encuentro no ha sido confirmado oficialmente.
Las sanciones estadounidenses alcanzaron a 21 personas y 25 empresas presuntamente vinculadas con el Cártel de Sinaloa. Entre los señalados está Carlos Torres, exesposo de la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila, a quien autoridades estadounidenses acusan de utilizar su influencia política para facilitar operaciones del grupo criminal. Ávila ha negado irregularidades y no figura entre las personas sancionadas.
La Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) informó que bloqueó cuentas de personas y empresas sancionadas tras detectar operaciones financieras de riesgo reportadas por instituciones bancarias, aunque no señaló en su comunicado presuntos vínculos con organizaciones criminales.