La presidenta Claudia Sheinbaum solicitó al Departamento del Tesoro de Estados Unidos presentar pruebas sobre el señalamiento de que recursos obtenidos mediante el llamado huachicol fiscal son utilizados para financiar campañas políticas en México. La mandataria afirmó que su gobierno no fue informado previamente sobre esa acusación y cuestionó el sustento de esa afirmación.
Durante su conferencia de este miércoles, Sheinbaum señaló que las autoridades mexicanas ya mantenían investigaciones sobre las personas y empresas relacionadas con la red de contrabando de combustible señalada por el gobierno estadounidense. Indicó que parte de esas indagatorias se desarrollan con la participación de la Unidad de Inteligencia Financiera y otras instituciones federales.
La presidenta recordó que el Departamento del Tesoro sancionó a dos ciudadanos mexicanos y nueve empresas presuntamente vinculados con una red de huachicol fiscal relacionada con el Cártel Jalisco Nueva Generación. Entre los argumentos expuestos por las autoridades estadounidenses se encuentra que las ganancias ilícitas habrían servido para financiar campañas políticas y facilitar operaciones del grupo criminal mediante funcionarios corruptos.
Sheinbaum sostuvo que su administración ha implementado acciones para reducir el contrabando de combustibles, entre ellas medidas de vigilancia en las aduanas, controles del Servicio de Administración Tributaria, aseguramientos, investigaciones de la Fiscalía General de la República y el congelamiento de cuentas relacionadas con estas actividades. La mandataria afirmó que “se ha hecho muchísimo para disminuir el contrabando de combustible y de hecho ha bajado, la mejor prueba es que están subiendo las ventas de Pemex”.
Asimismo, reprochó que las autoridades estadounidenses difundieran el señalamiento sin compartir previamente la información con el gobierno mexicano y reiteró que la cooperación entre ambos países debe desarrollarse con intercambio de pruebas y coordinación institucional.