La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, aseguró este lunes que no existe, por el momento, la intención de sostener una conversación telefónica con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y negó de manera categórica la posibilidad de una incursión militar estadounidense en territorio mexicano.
Durante su conferencia matutina, la mandataria minimizó las declaraciones recientes del republicano y afirmó que no percibe una amenaza real de invasión. “No considero que ese escenario esté sobre la mesa ni que se trate de algo que el gobierno de Estados Unidos esté contemplando seriamente”, señaló.
Sheinbaum reiteró que la relación bilateral se mantiene en un marco de cooperación, pero dejó claro que esta se da sin subordinación. En ese sentido, subrayó que México ha sido firme en rechazar cualquier intento de intervención extranjera, incluso cuando el tema ha sido mencionado directamente por su homólogo estadounidense.
La presidenta explicó que, en conversaciones previas, Trump ha planteado en diversas ocasiones la posibilidad de que fuerzas militares estadounidenses ingresen a México para combatir al crimen organizado. “Nuestra respuesta ha sido clara y contundente: no. Defendemos nuestra soberanía y, además, no es una vía necesaria ni eficaz”, enfatizó.
Sheinbaum sostuvo que la violencia asociada a la delincuencia organizada no se resuelve con acciones militares externas, sino mediante una estrategia integral. Detalló que su administración trabaja con base en cuatro pilares: la atención a las causas sociales de la violencia, el fortalecimiento de la Guardia Nacional, el impulso a la inteligencia y la investigación, y la coordinación entre autoridades federales, estatales y municipales.
Aunque descartó cualquier intervención armada, la presidenta reconoció que la cooperación con Estados Unidos es indispensable en áreas como capacitación, intercambio de información y comunicación permanente. “Esa coordinación es positiva y necesaria, pero la intervención no es una opción”, recalcó.
Las declaraciones de Sheinbaum se producen luego de que Trump afirmara el domingo que “hay que hacer algo con México”, al señalar que el tráfico de drogas hacia Estados Unidos proviene en gran medida del territorio mexicano. El mandatario estadounidense aseguró que México tiene la capacidad de enfrentar a los cárteles, aunque consideró que estos grupos criminales tienen una fuerza significativa.
Estos comentarios se dieron un día después de que Washington ejecutara un operativo militar especial en Caracas para capturar al presidente venezolano, Nicolás Maduro, quien fue trasladado a Nueva York para enfrentar cargos federales, entre ellos narcoterrorismo, lo que reavivó especulaciones sobre posibles acciones similares en otros países de la región.