La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, rechazó la solicitud de indulto para Mario Aburto Martínez, responsable confeso del asesinato del excandidato presidencial Luis Donaldo Colosio Murrieta, al considerar que se trata de un asunto de Estado y no de una decisión discrecional del Ejecutivo.
La postura de la mandataria se dio luego de que el senador Luis Donaldo Colosio Riojas, hijo del exaspirante presidencial, solicitara analizar la posibilidad de conceder el perdón con el fin de dar un cierre definitivo a uno de los episodios más emblemáticos de la historia política del país.
Sheinbaum subrayó que el magnicidio, ocurrido en 1994, marcó profundamente la vida pública nacional debido a que se trató del asesinato de un candidato presidencial en pleno proceso electoral.
“No es un asunto de indulto de una presidenta”, sostuvo al enfatizar la dimensión institucional y jurídica del caso.
La titular del Ejecutivo también expresó solidaridad con la familia del excandidato priista y reconoció la difícil situación que enfrentaron sus hijos tras el crimen y la posterior muerte de su madre.
Por su parte, el legislador de Movimiento Ciudadano explicó que su petición no busca reabrir el caso ni generar una nueva controversia, sino evitar que el asesinato continúe siendo utilizado con fines políticos.
El senador señaló en entrevista que el expediente ha sido objeto de múltiples interpretaciones y consideró necesario dar paso a un cierre que permita superar el episodio.
El homicidio de Colosio Murrieta ocurrió el 23 de marzo de 1994 durante un acto de campaña en Tijuana, hecho que conmocionó al país y se convirtió en uno de los acontecimientos más relevantes de la política contemporánea.
Colosio Riojas planteó que la Presidencia podría ejercer la facultad de indulto de manera excepcional; sin embargo, la mandataria federal descartó esa posibilidad.