La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, rechazó las declaraciones realizadas por Manuela Obrador Narváez, quien calificó al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, como un “tipo asqueroso”, “tirano” y “misógino” durante una asamblea informativa de Morena en Chiapas.
Durante su conferencia de prensa, la mandataria federal afirmó que los comentarios de la funcionaria no representan la postura del gobierno mexicano ni el sentir del país, al tiempo que consideró que debe analizarse si existió alguna falta administrativa derivada de sus expresiones.
Sheinbaum señaló que corresponde a la Secretaría de Bienestar revisar el caso para determinar si las declaraciones fueron emitidas en su calidad de servidora pública o como militante partidista, ya que, dijo, no es correcto que un funcionario se exprese de esa manera.
La presidenta enfatizó que la relación entre México y Estados Unidos debe conducirse con respeto institucional, independientemente de las diferencias políticas, y sostuvo que es necesario mantener una comunicación respetuosa con el mandatario estadounidense.
Asimismo, indicó que se evaluará si procede algún tipo de sanción administrativa, al insistir en que las expresiones de la delegada deben ser revisadas por las instancias correspondientes.
La polémica surgió luego de que Manuela Obrador Narváez, prima del expresidente Andrés Manuel López Obrador, participó en una asamblea informativa de Morena en Palenque, Chiapas, donde llamó a la militancia a organizarse para defender la soberanía nacional.
Durante su intervención, la exlegisladora federal aseguró que México enfrenta amenazas externas y acusó a Trump de tener interés en los recursos naturales del país. En ese contexto, lo calificó como “tirano”, “misógino” y “un tipo asqueroso”, además de señalar que, a su juicio, busca debilitar a México mediante campañas de desinformación.