La Comisión de Pesca del Estado de Michoacán (Compesca) realizó una nueva siembra de 80 mil peces blancos en el Lago de Pátzcuaro, como parte de los trabajos para conservar esta especie endémica y evitar su desaparición del ecosistema.
Los ejemplares fueron liberados en zonas de mayor profundidad, donde las condiciones del agua y del entorno ofrecen mayores posibilidades para su desarrollo. Con esta jornada, la cifra de peces blancos sembrados durante 2026 se acerca a los 200 mil ejemplares, de acuerdo con información de la Compesca.
El director general de la dependencia, Ramón Hernández Orozco, explicó que no existe todavía un registro preciso sobre cuántos ejemplares sobreviven después de ser liberados, debido a que sería necesario mantener un monitoreo específico dentro del lago. Como referencia, estimó una supervivencia cercana al 50 por ciento.
El pez blanco requiere alrededor de dos años para alcanzar un tamaño comercial, por lo que la prioridad de las siembras es mantener la presencia de la especie y favorecer su reproducción. Se trata de uno de los peces nativos más representativos del Lago de Pátzcuaro y de importancia para las comunidades de la región.
La producción de los ejemplares se realiza en instalaciones de la Compesca, incluida la Reserva Ecológica para la Conservación de Especies Endémicas en Urandén, con apoyo de instituciones como la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo.
La estrategia de conservación contempla también la recuperación de las condiciones ambientales del lago, mediante trabajos de rehabilitación de manantiales, canales y otras zonas que permiten mejorar el flujo y la calidad del agua.
La Compesca tiene como meta mantener la reproducción y liberación de especies nativas durante el año para contribuir a la recuperación de la fauna del Lago de Pátzcuaro y preservar su valor ecológico y pesquero.