El accidente de un avión de carga operado para Amazon Prime Air en el Aeropuerto Internacional de Miami abrió el debate sobre la ausencia de un sistema de seguridad que podría haber reducido la distancia recorrida por la aeronave tras salirse de la pista.
Se trata del Sistema de Detención con Materiales de Ingeniería (EMAS), una estructura instalada al final de algunas pistas en Estados Unidos para frenar aeronaves que no consiguen detenerse antes de abandonar el pavimento.
El mecanismo está compuesto por bloques de concreto celular ligero que se deforman cuando el tren de aterrizaje pasa sobre ellos. La resistencia generada permite reducir rápidamente la velocidad del avión y, en determinadas condiciones, detenerlo.
El Boeing 767 operado por 21 Air para Amazon se salió de la pista del aeropuerto de Miami el pasado domingo mientras aterrizaba procedente de San Juan, Puerto Rico. La aeronave atravesó el perímetro aeroportuario, impactó vehículos y terminó incendiándose.
El accidente dejó cinco personas muertas, todas ellas ocupantes de vehículos alcanzados por el avión, además de cinco personas heridas. Los dos tripulantes de la aeronave sobrevivieron.
De acuerdo con especialistas citados por CNN, el avión avanzaba a una velocidad cercana a los 209 kilómetros por hora cuando abandonó la pista. El EMAS está diseñado para detener aeronaves que circulan a velocidades considerablemente menores, por lo que no existe certeza de que hubiera detenido completamente al Boeing 767 en este caso.
Sin embargo, expertos consideran que el sistema podría haber reducido de manera importante la distancia que recorrió el avión fuera de la pista y, potencialmente, haber disminuido la gravedad del accidente.
Actualmente, el EMAS se encuentra instalado en alrededor de 70 aeropuertos de Estados Unidos y ha intervenido en decenas de salidas de pista. Su utilización es especialmente relevante en aeropuertos donde las condiciones geográficas o urbanas dificultan disponer de grandes zonas de seguridad después del final de una pista.
La Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB) mantiene abierta la investigación del accidente en Miami. Los investigadores ya recuperaron las cajas negras del avión y analizan factores como la aproximación, las condiciones meteorológicas, el desempeño de la aeronave y las características de la pista.
Por ahora, las autoridades no han establecido una causa definitiva del siniestro.