La Comisión Federal de Electricidad (CFE) ha presentado un balance estratégico sobre la modernización del Sistema Eléctrico Nacional, enfocado en garantizar el suministro energético de México para la próxima década. Al cierre de noviembre, la paraestatal reportó la actualización de 23 unidades generadoras en 60 centrales hidroeléctricas, una maniobra que no solo añade 89.2 megawatts a la red, sino que extiende la operatividad de estas plantas por 50 años adicionales. Esta apuesta por la “energía limpia de base” busca aprovechar la infraestructura hidráulica existente como columna vertebral de la estabilidad eléctrica del país.
En el rubro de las energías renovables, la CFE destacó la consolidación de la Central Fotovoltaica Puerto Peñasco, en Sonora, donde ya operan comercialmente 420 megawatts. Como parte de una visión innovadora, la compañía analiza la implementación de sistemas fotovoltaicos flotantes en las presas hidroeléctricas, una tecnología que reduce la evaporación del agua mientras genera electricidad. Estos proyectos estratégicos se complementan con la puesta en marcha de nuevas centrales de ciclo combinado, diseñadas para responder con rapidez a los picos de demanda y fortalecer la confiabilidad del sistema frente a los retos industriales de 2026.
El programa de mantenimiento integral y la renovación tecnológica permiten a la CFE asegurar que México cuenta con la capacidad instalada necesaria para evitar apagones y soportar el crecimiento económico. La empresa reafirmó su compromiso de seguir desarrollando proyectos estratégicos que equilibren la eficiencia operativa con la transición hacia fuentes más sostenibles. Con estas acciones, la infraestructura eléctrica nacional se prepara para un ciclo de mayor demanda, posicionando a las hidroeléctricas y a los grandes parques solares como los pilares de la seguridad energética del Estado.