Autoridades en Argentina investigan la muerte de dos trabajadores del sector salud tras presuntas sobredosis de fentanilo y propofol, sustancias de uso exclusivamente hospitalario, en hechos ocurridos en el país sudamericano que han encendido alertas en el sistema sanitario.
Uno de los casos corresponde a un anestesiólogo encontrado sin vida en su domicilio en Buenos Aires, junto a material médico y equipos de infusión, mientras que otro trabajador de la salud fue hallado muerto en circunstancias similares, ambos con indicios del consumo de anestésicos de alto riesgo. 
Las investigaciones apuntan a que los fármacos habrían sido sustraídos de hospitales y utilizados fuera de entornos clínicos, en un marco que ya había sido detectado previamente por autoridades sanitarias y judiciales debido a irregularidades en el manejo de medicamentos controlados. 
El caso ha derivado en indagatorias sobre posibles redes internas de acceso y consumo de sustancias anestésicas entre personal médico, así como sobre fallas en los controles de resguardo de medicamentos de uso restringido dentro de instituciones de salud.
Las autoridades continúan con las diligencias para determinar las responsabilidades y el origen de los fármacos involucrados, mientras el caso permanece bajo investigación judicial.