La titular de la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (SECIHTI), Rosaura Ruiz Gutiérrez, informó que únicamente tres de cada 10 jóvenes mexicanos de entre 18 y 22 años cursan actualmente estudios de educación superior, mientras que en estados como Michoacán la cobertura universitaria se encuentra por debajo de la media nacional.
Durante una actividad académica realizada en la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, la funcionaria señaló que el acceso a la universidad continúa siendo uno de los principales retos educativos en el país, particularmente en entidades con altos niveles de rezago social y económico.
Ruiz Gutiérrez explicó que en México la cobertura nacional de educación superior ronda el 30 por ciento de la población joven, mientras que en Michoacán las cifras se mantienen varios puntos por debajo del promedio nacional, especialmente en regiones rurales y comunidades indígenas donde las oportunidades educativas son más limitadas.
Indicó que miles de jóvenes abandonan sus estudios por factores económicos, falta de infraestructura educativa, necesidad de incorporarse al mercado laboral y dificultades para trasladarse a instituciones universitarias ubicadas principalmente en zonas urbanas.
La titular de la SECIHTI señaló que, aunque la matrícula universitaria ha crecido de forma importante en las últimas décadas, esto no necesariamente se ha traducido en mejores condiciones laborales o movilidad social para los egresados.
Añadió que datos internacionales muestran que el número de estudiantes universitarios pasó de aproximadamente 100 millones en el año 2000 a más de 269 millones en la actualidad, aunque persisten problemas relacionados con empleo, salarios y acceso equitativo a la educación.
Rosaura Ruiz también advirtió que actualmente existe una percepción creciente entre los jóvenes de que una carrera universitaria ya no garantiza estabilidad económica o inserción laboral inmediata, debido a los cambios tecnológicos y las nuevas dinámicas de contratación.
La funcionaria defendió el papel de las universidades públicas y afirmó que estas instituciones no sólo preparan profesionistas, sino que también generan investigación científica, innovación tecnológica y espacios para el desarrollo del pensamiento crítico y la participación social.